Lleva un registro sencillo
Anota fecha, ubicación, equipo y lo observado. Separa las fallas recurrentes de las mejoras deseadas. Para varias propiedades, usa una referencia consistente e identifica quién informó cada situación.
Identifica cambios recientes
Enumera equipos nuevos, remodelaciones, cambios de ocupación y reparaciones previas. Guarda juntos los documentos disponibles para revisar el historial. No inventes fechas de inspección ni des por hecha una reparación sin documentación.
Acuerda prioridades y documentación
Pregunta qué puntos corresponden a la evaluación actual y cuáles requieren un proyecto aparte. Confirma el acceso, cómo se documentarán los hallazgos y el próximo paso. Un servicio recurrente, si lo deseas, requiere su propio alcance y calendario acordados.